Hablemos de infección urinaria.

¿Qué es?

Es la inflamación de alguno de los órganos que hacen parte del sistema urinario, ocasionada por microorganismos (bacterias, hongos, virus o parásitos) que con frecuencia se asocia a con síntomas irritativos, como ardor al orinar, fiebre, cambio en el aspecto de la orina.

¿Qué es una infección urinaria complicada?

Se considera infección urinaria complicada cuando potencialmente puede presentar complicaciones serias, llegando producir respuesta inflamatoria sistémica inclusive a comprometer la vida de la persona. Se considera complicada cuando se presenta en hombres, en presencia del alguna malformación anatómica (riñón único, riñón en herradura, hidronefrosis, enfermedad renal poliquística) o alteración funcional (reflujo vesicoureteral), obstrucción (cálculos, próstata aumentada de tamaño, tumores) o si afecta a personas con antecedente de enfermedades crónicas que usualmente se pueden descompensar con la infección, como  la diabetes mellitus, o la insuficiencia cardiaca). Definir si es una infección urinaria complicada es necesario para determinar si se hace necesario suministrar tratamiento intravenoso dentro del hospital.

En aquellos casos en los cuales se presenta la infección en mujeres jóvenes, no embarazadas, que no presenten ninguna malformación o alteración funcional conocida de la vía urinaria, se puede clasificar como infección urinaria no complicada. La forma más frecuente de infección urinaria no complicada es la cistitis

 

¿Cuáles son los factores de riesgo para padecer de infección urinaria?

  • Cambio en el compañero sexual en los últimos meses
  • Uso de espermicidas
  • Posterior a alguna cirugía a intervención de la vía urinaria (próstata, vejiga, uretra, uréteres).
  • Haber padecido previamente de infección urinaria
  • Edad avanzada.
  • Sexo femenino.
  • Cálculos renales
  • Ser portador de sonda urinaria
  • Antecedentes de lesión de la médula espinal
  • Incontinencia urinaria
  • Obesidad

 

¿Cuáles son los principales microorganismos que pueden ocasionar infección urinaria?

La principal bacteria, adquirida en la comunidad (fuera de los hospitales) es la escherichia coli; luego le siguen Proteus mirabais, Klebsiella pneumoniae, enterobacter spp, enterococos Spp, staphilococcus aureus y staphilococcus saprophyticus. Si la infección fue adquirida durante una hospitalización, puede dar lugar a bacterias más resistentes a los antibióticos, como la pseudomonas aeruginosa.

Las bacterias son la principal causa de infección en las vías urinarias.

 

¿Qué síntomas produce?

  • Urgencia miccional: Quiere decir un deseo súbito y casi que incontenible de ir a orinar
  • Dolor o dificultad para orinar
  • Polaquiuria: Aumento de la frecuencia de la orina, con cantidades pequeñas.
  • Dolor en la parte inferior del abdomen.
  • Si se acompañan estos síntomas de fiebre y dolor lumbar, puede estar cursando con una infección a los riñones, lo cual se conoce como pielonefritis.

 

¿Qué exámenes se solicitan?

Dependiendo de la severidad de los síntomas, puede variar. Es frecuente que con el sólo interrogatorio y valoración médica juiciosa, se logre realizar diagnóstico y no se necesite de exámenes complementarios. Por el contrario, hay situaciones en las cuales se deben realizar exámenes para confirmar el diagnóstico y la severidad de la infección.

El principal examen es el uroanálisis o parcial de orina. Según criterio médico se decidirá si requiere realizar cultivo de la orina con antibiograma, ecografía de los riñones y de la vía urinaria, tomografía de la vía urinaria o gammagrafía renal DMSA.

Se debe tener en cuenta que cada caso es diferente y por lo tanto prima el juicio clínico para decidir si se deben realizar estudios adicionales.

 

¿Cuál es el tratamiento?

Dependiendo del germen que está ocasionando la infección, que en la mayoría de los casos son bacterias, el tratamiento es con antibióticos. Sin embargo se hace importante establecer si quien presenta los síntomas es una mujer, se debe establecer si presenta flujo vaginal, ya que también se le debe suministrar tratamiento. No se recomienda tomar antibióticos sin prescripción médica ya que condiciona que las bacterias cada vez se hagan más resistentes a los antibióticos.

Retener por mucho tiempo las ganas de orinar, hábito que es muy frecuente en las mujeres, puede favorecer la aparición de cistitis. Por lo tanto es una práctica que se debe evitar para evitar futuros episodios de infección..

En el caso de las mujeres jóvenes, la actividad sexual es un factor de riesgo, se puede lograr prevención con abstinencia sexual. De no ser posible, se recomienda evitar espermicidas, evacuación de la vejiga después del coito, consumir líquidos de manera generosa, adecuada limpieza del área genital, evitando el uso de duchas vaginales.

Si ha presentado por lo menos 3 episodios de infección urinaria el último año, debe consultar a su médico, para decidir si se necesita antibiótico de manera profiláctica.

Otras sustancias como arándano, vitamina C y productos naturales, como la planta cola de caballo, pueden tener un efecto “protector”, pero no aplican para todos los casos y para utilizarlos, deben ser recomendado por su médico.